Rector Sánchez: “En una situación compleja como esta es cuando debemos demostrar nuestro compromiso público como universidad” Print
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Como integrante de la Mesa Social conformada para enfrentar el COVID-19, el rector Ignacio Sánchez destaca que la participación de la Universidad Católica y la Universidad de Chile en esta instancia ha permitido moderar el tono del debate y aunar voces: aspectos cruciales cuando se enfrenta una pandemia.

El domingo 22 de marzo en la mañana el rector Ignacio Sánchez llegó hasta La Moneda para participar de la primera reunión de la Mesa Social Covid-19, una instancia conformada por el gobierno para enfrentar el coronavirus en conjunto con representantes del mundo de la salud, social y académico. 

Aparte de los ministros del Interior y Seguridad Pública, Gonzalo Blumel, el de Salud, Jaime Mañalich y el de Ciencias, Andrés Couve, también el rector de la Universidad de Chile, representantes de asociaciones de alcaldes, del Colegio Médico, de la OMS, entre otros, participan de esta mesa que también sesionó el martes pasado y cuyas próximas reuniones se realizarán de manera mixta, tanto en modalidad virtual como presencial.

Según destaca el rector en esta entrevista, el compromiso público de la UC debe demostrarse también cuando el país enfrenta situaciones complicadas. En tal sentido, explica que la institución ha puesto a disposición su extensa red de salud y conocimiento, pero que también el rol de las universidades en la mesa ha sido fundamental para aunar posiciones en un momento en que se habían planteado muchos puntos de vista divergentes y críticas públicas a las medidas impartidas, situación que en el contexto de una pandemia tiende a generar incertidumbre y preocupación en la población.  

Asimismo, este espacio ha servido para que se realicen propuestas, como la de un enfoque multidisciplinario frente a los desafíos que plantea el Covid-19 y también la posibilidad de que en el proyecto de ley referente a la población en situación de cárcel, se incorpore el indulto a mujeres con cumplimiento de más del 75% de condena por razones humanitarias puesto que pueden cumplir un rol de apoyo fundamental al interior de sus familias.

 

¿De qué manera las universidades presentes en la mesa social pueden marcar una diferencia a la hora de enfrentar esta pandemia?

 Lo más importante de la constitución de la Mesa Social es que ha colaborado de manera muy significativa en poner calma y cierto respeto a la institucionalidad frente a las distintas vocerías que existen en el país.

En una situación crítica de pandemia el tener un liderazgo único es muy importante para dar tranquilidad a la población y se estaba presentando una situación muy incómoda, con muchas diferencias políticas, ventiladas públicamente, críticas directas al ministro de Salud, respuestas inapropiadas por parte de él, la aparición de diversas sugerencias con respecto a medidas por parte de alcaldes y el Colegio Médico. Por eso celebro que el ministro del Interior, Gonzalo Blumel, haya tenido la iniciativa de convocar a esta mesa que integra a diversos actores.

En una mesa de estas características, mi experiencia es que la presencia de las principales universidades del país ayudan a moderar el tono del debate, a generar una mirada respetuosa y de bien común, y a focalizar cuáles son los verdaderos desafíos y las vocerías. El domingo fue la primera reunión y eso fue lo que percibí desde el primer momento, que la presencia de la Universidad Católica y de la Universidad de Chile permite que el debate se desarrolle con una mayor altura de miras.

 

¿Qué es lo más difícil de este tipo de reuniones?

Cuando hay 15 personas en una misma mesa y cada una de ellas representa legítimos intereses, lo más difícil es alcanzar un consenso y lograr mantener un orden, pero también la confianza y la transparencia en la información.

Lo que nosotros queremos es que se puedan manifestar todas esas diferencias al interior de la mesa, pero que hacia fuera podamos mostrar una sola voz, porque es lo que la población está pidiendo y esto permite reducir la incertidumbre.

Es muy importante evitar confusiones y que haya solo una voz oficial. Eso es lo que busca la mesa, un diálogo, una colaboración y también una coordinación.   

 

¿Cómo desafía esta instancia a la UC?

 Nosotros como universidad siempre estamos desafiados a orientarnos al servicio del país, es justamente a lo que nos referimos cuando hablamos de compromiso público y de que la universidad es un patrimonio de Chile. Este compromiso público es el que debemos demostrar como universidad justamente cuando enfrentamos una situación muy grave y compleja como la que estamos viviendo ahora.

Probablemente se trate de uno de los desafíos más grandes que hemos tenido en muchos años tanto en Chile como en el mundo. Entonces sería impensado que las universidades no se vieran interpeladas a colaborar de manera bien clara en la resolución de los problemas.

Este es el desafío mayor que tenemos: demostrar nuestro compromiso público y de que tenemos un grupo de profesores, estudiantes, profesionales y administrativos que están siempre disponibles y preparados para colaborar frente a lo que el país necesita.      

 

Se trata de una pandemia sin precedentes en los últimos cien años. Como miembro de esta mesa social, ¿cree que nuestro país está preparado para enfrentar esta amenaza?

Todos los países pueden prepararse de mayor o menor forma para enfrentar una pandemia de este tipo, pero nadie nació preparado y todos deberán hacer un gran esfuerzo.

En Chile contamos con la ventaja de que el coronavirus llegó después de que arribara a Asia y Europa, por lo tanto, podemos ir viendo cuáles fueron las medidas más apropiadas adoptadas en otros países. Por ejemplo, sabemos de la importancia de la detección precoz, del esforzarse por tomar muchos exámenes para determinar y aislar a los contagiados y a sus contactos, para así aplacar la curva, sabemos también que la infección puede ser muy masiva y que hay un porcentaje que se enferma y que se debe hospitalizar y que también hay una población de riesgo.

En ese sentido, esta mesa tiene que ir evaluando las medidas que hay que tomar y también cuál es el costo y el beneficio de cada una de ellas. Si uno hiciera una cuarentena total muy precozmente probablemente tendría muchos efectos adversos y estos podrían ser tan serios como las consecuencias que se quieren prevenir. Por lo mismo es importante actuar con prudencia. 

 

¿Usted se refiere a los efectos económicos y sociales? Porque también está la persona de a pie, la que debe acudir a su lugar de trabajo y trasladarse en locomoción pública y que percibe que las medidas deben ser más inmediatas. 

Me refiero a aspectos de salud, porque la salud de un adulto mayor tiene que ver también con la posibilidad de que pueda contar con su jubilación, que pueda comprar sus remedios y que se pueda alimentar y tener contacto con sus familiares.

Cuando se habla de aspectos económicos, tenemos que pensar que las familias, los más pobres, los que están más solos y los mayores, viven de un ingreso. ¿Cómo logramos que la gente mayor, que no cuenta con una cuenta corriente, pueda evitar las colas a las 8:00 de la mañana para obtener su jubilación?

Aparece como un problema bastante absurdo, pero no se nos pueden escapar esos detalles. ¿Cómo hacemos para que la cadena de alimentación, los medicamentos y los ingresos le lleguen a la población más vulnerable? Todas estas decisiones hay que tomarlas viendo los efectos que van a producir.  

 

Un ejemplo concreto fueron las aglomeraciones que se produjeron en el metro y que las autoridades no previeron…  

El efecto que se produjo con el toque de queda y la apertura tardía del Metro de Santiago, por supuesto que fue un error no haberlo considerado. Pero también es importante que las empresas y el sector productivo entiendan que deben adaptarse.

No tienen que esperar que el estado les diga que se prohíbe el ingreso a los lugares de trabajo antes de las nueve de la mañana, para que actúen. En la universidad decidimos que el horario para la gente que debe venir es desde las 10 de la mañana hasta las cuatro de la tarde, pensando también que ese horario puede ser más tranquilizador para la gente que utiliza el transporte público.

No podemos esperar que el estado nos regule todo. El estado puede regular precios, horarios de entrada y salida, puede confiscar bienes, pero lo que se busca es que la gente entienda la situación en la que nos encontramos.

Por ejemplo, que el trabajo presencial debe hacerse con el contingente mínimo y manteniendo turnos éticos, que dependerán de la realidad de cada institución, y que se debe potenciar el teletrabajo.

El teletrabajo significa un compromiso y no que cada uno haga lo que quiera, sino implica mantener horario y una comunicación con el equipo de trabajo. 

 

¿Cuáles son los temas específicos de la mesa social en los que la UC coordinará el trabajo y qué desafíos implica como institución?

Nuestra universidad tiene fortalezas, fundamentalmente en dos ámbitos. Primero contamos con una gran red de salud y por lo tanto nos pusimos a disposición, sobre todo en lo que tiene que ver con la detección viral, en la comunicación con los contactos de los contagiados, y en colaborar para que se evite la propagación del contagio.

En el ámbito de los exámenes podemos también desarrollar nuevas técnicas para poder implementar más exámenes a la población en riesgo. Nosotros tenemos que multiplicar varias veces el número de exámenes que se hacen en el país para poder detectar a la población en riesgo.

El segundo gran tema que hemos propuesto en conjunto con otras universidades es liderar un trabajo interdisciplinario, porque aquí también se debe evaluar el impacto emocional, social y comunicacional.

Hemos puesto a disposición nuestros trabajadores sociales, sociólogos, psicólogos y también nuestras comunicaciones. También hay otras disciplinas relevantes que se deben considerar, como la ingeniería o el derecho. ¿Cuál es el impacto logístico si es que se produce una cuarentena, cómo hacemos llegar los medicamentos? ¿Cómo adaptamos nuestras leyes a esta situación?

Creemos que las universidades pueden tener un aporte muy sustantivo que proviene del hecho que todas las disciplinas están presentes e interactúan con estas problemáticas implicadas.     

 

Usted también presentó una propuesta relativa a mujeres que se encuentran en situación reclusión, ¿cómo fue recibido? 

Nosotros tenemos un trabajo muy dedicado y querido por nosotros que tiene que ver las mujeres en situación de reclusión, con las cuales hemos trabajado en distintos ámbitos y en estrecha coordinación con Gendarmería.

Hemos propuesto oficialmente en la mesa de que todas las reclusas mujeres que hayan cumplido más allá de un 75% de su condena puedan irse a sus casas a cumplir con su arresto domiciliario, pues pueden ser de gran contribución en sus hogares, con sus adultos mayores y familiares.

Se trata de mujeres que tienen muy bajos índices de recaída y que muchas veces están a cargo de sus familias y al estar en sus casas pueden ser de gran utilidad en una situación de tan gravedad como la que enfrentamos.

Fue muy bien recibido por el gobierno, ahora el gobierno lo va a patrocinar, nos pidió que habláramos con parlamentarios de distintas bancadas, porque esto requiere de apoyo parlamentario, por lo que debo comunicarme con parlamentarios de ambas bancadas para que nos colaboren en esta propuesta. Yo creo que sería un gran aporte al país, es un apoyo significativo no solo para la mujer, sino que para la familia. 

 

La situación al interior de la universidad

Rector, la universidad tomó la decisión de aplicar cuarentena para la toda la comunidad. Respecto a los estudiantes, ¿cómo ha complicado este contexto la participación misma de ellos en las cátedras y cómo ha respondido el plantel a sus necesidades? 

Durante el mes de marzo hemos estado en contacto permanente con los representantes para conocer sus necesidades y requerimientos. Sus preocupaciones van por dos ámbitos.

Uno: las condiciones para participar en la docencia online, acceso a internet y a computadores.

Para ello se ha creado una beca para apoyo y préstamo de equipos. Hasta el momento se han entregado 400 y están en camino 130 más para poder resolver ese tema. También se han entregado becas de 20 mil pesos mensuales para conexión a internet. A esto han accedido 800 estudiantes. Por supuesto, esperamos ampliar ese número.

Por otro lado, se ha planteado la flexibilidad en la eliminación de ramos. Hoy jueves al medio día se realizó una conferencia con la FEUC para ver cómo avanzamos en ese sentido. 

También han surgido preguntas en torno a la flexibilización del pago de aranceles. Por supuesto, entendemos que el país está pasando por una situación económica que afecta a muchos de nuestros estudiantes y sus familias.

Se está evaluando caso a caso. No se tomará una conducta general, pero sí caso a caso, insisto. Para eso se envió un correo electrónico de parte del vicerrector académico el pasado lunes. A este respondieron 1300 estudiantes presentando su situación. 

 

Ayer se decretó cuarentena sanitaria para siete comunas. ¿Cómo afecta esa decisión a los campus que están ubicados en estos sectores? ¿Qué medidas se tomarán? 

Por estar incluidos entre los territorios que dicta la normativa, no cabe duda que los campus de Casa Central, Lo Contador y campus Oriente deberán permanecer cerrados, y solo tendrá acceso personal para mantener el funcionamiento de servicios y unidades críticas. Dicho personal será debidamente informado por las autoridades.

Para ello, solicité de manera urgente a cada uno de los decanos que nos enviaran un listado de las personas que consideren necesarias para gestionar los salvoconductos. Este documento será imprescindible a la hora de movilizarse en la ciudad.

En relación al campus San Joaquín, si bien este no está dentro de las comunas en cuarentena total, para todos quienes trabajan allá poder llegar será muy complejo. En atención a esta situación es que estableceremos una muy mínima actividad, concentrada en seguridad, informática, para sostener las plataformas de docencia, y teletrabajo, labores específicas de laboratorios y áreas en las cuales la presencia física sea perentoria.

El funcionamiento de bibliotecas, atención de salud y otras unidades que hasta el día de hoy se encontraban activas, se postergará hasta que la situación del COVID-19 cambie y las autoridades anuncien nuevas medidas.

 

Entrevista realizada por Matías Broschek Santelices, Dirección de Comunicaciones.